miércoles, 11 de mayo de 2016

La invasión del amazonas

Hola, soy Lualua, soldado de la tribu de los tanganiki, una aldea que se ha visto afectada por la “innovación” de los hombres blancos. Los hombres blancos son unas criaturas raras y extrañas a las que solo les importa algo llamado dinero. Yo no sabÍa para qué servía. Ellos nos dijeron que si les dejábamos nuestras tierras construirían edificios y carreteras. nosotros nos negamos pero ellos insistían, hasta que se hartaron de nosotros y mandaron a unos hombres con una especie de aparato que lanzaba mini lanzas duras. Nosotros peleamos como pudimos pero su fuerza era mayor. Con esos extraños aparatos mataron a muchos de nuestra tribu y a los que no nos usaron como esclavos.


Mientras nosotros les servíamos mirábamos como nuestro pequeño pueblo se convertía en algo que los hombres blancos llamaban ciudad. Algunos intentaron escapar, pero si los capturaban les castigaban duramente. Nadie pudo escapar con vida   nunca .

Estuvimos sirviéndoles durante al menos 3 años hasta que conseguí escapar. Fue difícil pero ahora soy un hombre libre. Cuando salí me di cuenta de los destrozos que los hombres blancos habían hecho con nuestra aldea: ya no quedaba nada de ella y los ríos quedaron completamente intoxicados por los residuos que soltaban sus grandes fábricas.


No sabía qué hacer: estaba perdido. Los hombres blancos habían exterminado toda la vida del lugar. Tuve que ir por las calles de su ciudad para pedir algo de lo que ellos más quieren: dinero. Me puse a pedir en las puertas de todas las casas grandes pero ninguno me dio nada. Esto era un castigo de los dioses, porque no tenía otra explicación, sin haber hecho algo malo nunca fuimos castigados con estos seres malos y repugnantes: los odiaba con todas mis fuerzas. Llegó un momento en el que pensé en suicidarme, pero una mujer blanca diferente a las demás me aceptó en su casa y viví hasta el día de hoy.

martes, 10 de mayo de 2016

La educación actual

La educación actual:

En este vídeo se debatía sobre la educación actual.En el debate participan un profesor de literatura y una pedagoga, él argumenta que la educación debería de ser como era en su época. Una de las cosas que él demanda es: hay que incorporar conocimientos, además de experiencia.

También se habla de que hay más de un modelo de escuela actualmente. La pedagoga defiende una educación más ligada a la naturaleza porque ella había vivido ya la experiencia de estar en dos escuelas muy distintas, la tradicional y la “verde” y sin duda se queda con la última . A él le parece trágico que ahora que la cultura está al alcance del humilde cambien la escuela; ella defiende que un profesor que no esté apasionado no tiene nada que hacer ante sus alumnos.Como se dice en el debate toda la información se puede encontrar en internet. El profesor debe acompañar el aprendizaje.


En mi opinión la enseñanza me jugó una mala pasada: no me coincidió tener profesores que se dedicaran a enseñarme bien los valores y lo esencial para poder pasar de curso sabiendo lo que tenía que saber, pero todo eso me cambió cuando me fui a otro colegio y me cambió todo a mejor. Los profesores “concretamente una señora que me enseñó muchas cosas que me sirvieron para pasar a secundaria” me ayudaron en esa época. Allí las cosas volvieron a ir mal por culpa de una profesora que más tarde me hizo repetir injustamente, ella me mandó hacer una ficha y el examen decentemente, lo hice y ella me hizo repetir. Los años siguientes la cosa volvió a ir a mejor: los profesores eran buenos, mis compañeros también, yo no suspendía. Otra cosa que creo que sobra en la enseñanza son esos profesores que no tienen ni idea de esa asignatura porque les obligan a enseñar algo que no saben, aunque la culpa no es de ellos; eso retrasa el aprendizaje del alumno. Como bien dijo la pedagoga si un profesor no está apasionado no va ha hacer nada ante sus alumnos.